Confianza kalu.lat

Dónde viven tus datos, quién los ve y qué no hacemos con ellos

Antes de que un área comercial suba su cartera de clientes a un producto nuevo, alguien de sistemas hace tres preguntas: dónde se guarda, quién puede leerlo y a qué terceros llega. Aquí están las respuestas, escritas para reenviarse sin tener que traducirlas.

En corto

kalu aísla a cada organización dentro de la base de datos con políticas de acceso por fila: una consulta no puede leer los datos de otra empresa aunque conozca su identificador. Stripe procesa los pagos y kalu nunca almacena números de tarjeta. Los modelos que redactan las noticias no reciben datos personales de tu equipo.

El aislamiento no es una promesa de la interfaz: es una regla de la base de datos

La forma barata de separar a dos clientes es filtrar en la pantalla: la aplicación pide todo y muestra lo que le toca a cada quien. Basta un error de programación para que ese filtro se caiga, y cuando se cae nadie se entera hasta que alguien ve lo que no debía.

En kalu la separación vive una capa más abajo, en Postgres, con seguridad a nivel de fila activada en todas las tablas. Cada consulta se resuelve contra la organización de quien la hace, y esa organización no la declara el navegador: se deduce del perfil, que está congelado por un disparador para que nadie pueda reapuntar el suyo a otra empresa.

La llave que viaja al navegador no abre nada por su cuenta

Es publicable por diseño y está sujeta a las mismas políticas que todo lo demás. Con ella y una sesión legítima, lo que se puede leer es exactamente lo de la propia organización.

Las llaves de verdad nunca salen del servidor

La llave de servicio, la de Perplexity, la de Stripe y la del proveedor de correo viven como secretos de las funciones. No se incrustan en el paquete que descarga tu navegador, así que no hay forma de extraerlas leyendo el sitio.

Cada función revalida por su cuenta

Sesión, organización, rol y plan se comprueban en el servidor en cada llamada. Que un botón esté escondido en la pantalla no es lo que impide la acción; lo que la impide es la comprobación de atrás.

El panel de administración de kalu no se autoconcede

La lista de administradores de plataforma se escribe a mano en la base de datos y no tiene política de alta desde la aplicación: nadie se agrega solo, ni siquiera otro administrador, y se exige correo confirmado.

Qué recibe cada proveedor, dicho uno por uno

kalu no se opera solo, y ocultar de quién se apoya sería la parte fácil de este texto. La lista completa vive en el aviso de privacidad; esto es lo que importa cuando la pregunta es qué sale de tu empresa.

Supabase

Alojamiento y base de datos, en la región US-East de Estados Unidos. Ahí viven las cuentas, el perfil de la organización, su radar y las señales de uso.

Stripe

Procesa los pagos y recibe los datos de facturación y de tarjeta directamente. kalu no los ve ni los guarda: solo conserva la referencia de la suscripción y el historial.

Perplexity

Busca y redacta las noticias. Recibe los términos temáticos del radar y, si construyes la red de clientes, el nombre, el sitio web y el país de esas empresas para deducir su industria. No recibe datos personales de tu equipo ni credenciales.

Resend

Envía los correos transaccionales: accesos, avisos y los dos resúmenes del día.

Vercel

Sirve la aplicación web y las páginas públicas.

Sentry

Registra los fallos técnicos con el detalle del error y tu identificador interno de usuario y de organización, nunca tu nombre ni tu correo. Existe para que nos enteremos de una avería antes de que tengas que reportarla.

Google (Tag Manager y Analytics 4)

Mide el uso del sitio público. Desde el Espacio Económico Europeo, el Reino Unido y Suiza no escribe ninguna cookie mientras no lo aceptes; desde el resto de los países las escribe hasta que las rechaces, y el banner del pie permite cambiar de opinión en cualquier momento.

Cómo entra tu equipo, y cómo no entra nadie más

La contraseña se elige contra una lista de filtradas

Mínimo doce caracteres, y se consulta si esa contraseña aparece en filtraciones conocidas por k-anonimato: salen del navegador los cinco primeros caracteres de su huella y nada más. La contraseña nunca viaja, ni a nosotros ni a nadie.

Google y Microsoft, si tu empresa ya trabaja así

Entrar con uno de esos proveedores devuelve a kalu tu nombre y tu correo verificado. Nada más: ni tu contraseña, ni acceso a tu correo, ni a tu calendario.

El dominio agrupa, un administrador aprueba

Las altas se agrupan por el dominio del correo corporativo. Quien llega con un dominio que ya pertenece a un cliente no entra solo: queda como solicitud y la resuelve un administrador de esa empresa.

El correo de aprobación no es una puerta abierta

Los enlaces de aprobar y rechazar van firmados, caducan a los siete días y la comprobación es en tiempo constante. Sin la firma correcta no resuelven nada.

Lo que kalu no hace, y no va a empezar a hacer

No usa rastreadores publicitarios

Las señales publicitarias del modo de consentimiento de Google se mantienen denegadas en todos los países y en todo momento, aceptes o no la medición. No es una opción del panel: es el valor con el que arranca cada visita.

No vende tus datos

Las señales de producto que genera tu equipo (lo que se abre, lo que se guarda, lo que se marca como irrelevante) sirven para ordenar el feed de tu organización, y para nada más.

No guarda tu tarjeta

El cobro pasa por Stripe de principio a fin. En la base de datos de kalu no hay un número de tarjeta que robar.

No devuelve el detalle de un error al navegador

Cuando algo se rompe, al cliente le llega un mensaje genérico con un número de incidente; el detalle se queda en el registro. Un mensaje de error es la forma más común de publicar nombres de tablas que nadie debería ver.

Preguntas frecuentes

Hay un panel de plataforma para operar el servicio y dar soporte, y su lista de administradores se escribe a mano en la base de datos: no existe forma de agregarse desde la aplicación, y se exige correo confirmado. Si necesitas un compromiso contractual sobre ese acceso, escríbenos y lo firmamos.

En servidores de Supabase en la región US-East, en Estados Unidos. La aplicación se sirve desde Vercel. Si tu empresa tiene un requisito de residencia de datos en otro país, dínoslo antes de contratar: es mejor saberlo los dos a tiempo.

La baja de la cuenta borra de verdad: no marca nada como inactivo. Para evitar un clic accidental hay que escribir el correo de la sesión, y cuando la operación responde, los datos de la aplicación y el usuario de acceso ya no están. No hay deshacer, y por eso se dice antes.

Lo que viaja a los modelos son los términos temáticos del radar y, si construyes la red de clientes, el nombre, el sitio y el país de esas empresas para deducir su industria. No viajan datos personales de tu equipo, ni contraseñas, ni tu facturación. El aviso de privacidad lo detalla.

La confianza se diseña, no se decora.

Si tu área de sistemas tiene una pregunta que esta página no contesta, la contestamos por escrito.

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